En el camino del autoconocimiento… AUTOSABOTAJE

Krishnamurti dijo «sin conocernos a nosotros mismos, sin conocer nuestro propio modo de pensar y la razón de que pensemos ciertas cosas, sin conocer el transfondo de nuestro condicionamiento y por qué tenemos ciertas creencias…Sin conocer la sustancia de nuestro pensamiento y de dónde proviene, es indudable que nuestra búsqueda es absolutamente inútil….Para entendernos a nosotros mismos, para ver cómo opera nuestro pensamiento, debemos estar extraordinariamente alerta, de tal modo que, al irnos dando cuenta más y más de las complejidades de nuestro propio pensar y sentir, de nuestras propias respuestas, empecemos a tener una mayor conciencia, no solo de nosotros mismos, sino de las personas con las que nos relacionamos…»

La psicología nos dice que el autosabotaje es la tendencia de ciertas personas a obstaculizar o sabotear por ellos mismos la consecución de ciertos logros, objetivos y metas por medio de automanipulaciones inconscientes. Se trata de un hábito muy desagradable que tiene nuestra propia mente para dominarnos. Cuando hablamos de la manipulación de ciertas personas llamadas «tóxicas» debemos reconocer que dentro de nosotros mismos existe la persona tóxica que más nos afectará en nuestra vida y no es otra más que nuestra propia mente.

El autosabotaje es una manifestación de conductas y creencias basadas en miedos y que se relacionan con pensamientos. Éstos llega un punto en el que nos obstaculizan, bloquean y adquieren el control interfiriendo en nuestra capacidad de decisión y haciéndonos tomar un camino equivocado.

Son muchos los factores que pueden influir en el autosabotaje pero los más habituales o al menos, los que más se repiten suelen tener su raíz, en primer lugar, en una autoestima baja, y en segundo lugar, el miedo. Una persona con baja autoestima, a priori piensa, o su mente le indica, que no se merece, no es capaz de conseguir sus metas, y su menté actuará y dirigirá sus decisiones y acciones bajo ese filtro. El miedo, en,todos sus niveles, está muy relacionado con la inseguridad. El miedo al fracaso, al cambio, a salir de la zona de confort… provoca en muchas personas un sentimiento de bloqueo, estancamiento y ansiedad, que puede llevarnos a un mecanismo de defensa mental con el que la mente nos dice/nos engaña diciendo que si lo intentas y sale mal sufrirás, si no lo intentas, en cambio, no sufres. La realidad es que, en primer lugar, puede salir bien, en segundo lugar, las consecuencias de que no salga bien o te equivoques, pueden no ser de vital importancia y un riesgo asumible, pero el caso es que, en el caso de no actuar, esos objetivos, metas o sueños se pueden enquistar agravando el problema de la autoestima e inseguridad. También es común autosabotearse cuando no se tienen metas u objetivos o cuando no son tus propios objetivos sino los de otros.

Las formas de autosabotaje que puede utilizar una persona para perjudicarse pueden ser de lo más diversas desde, dejar los proyectos o dejarlos a medias para finalmente abandonarlos, búsqueda de excusas constantes para justificarse, el no enfrentamiento, el victimismo, adicciones, la procrastinación, es decir, retrasar o postponer así como reemplazar esos objetivos por otros más fáciles pero no deseados o significativos, relativización del daño a uno mismo…. Los niveles de autosabotaje también varían y así como existen tipos que pueden afectar poco o débilmente en tu día a día, existen autosabotajes que perjudican seriamente a las personas. El mantener este patrón tóxico en nosotros mismos durante el tiempo merma la autoestima, la autoconfianza, la fuerza de voluntad, generando ansiedad, nerviosismo, depresión e incluso somatizarlo en enfermedades.

LLegado a este punto volvemos al comienzo ya que en primer lugar, y lo más importante, para evitar el autosabotaje es trabajar la introspección y el autoconocimiento. El problema y la gravedad de esta cuestión es que a menudo no somos conscientes de lo que ocurre ya que está camuflado en tu propia mente manipuladora, en tu inconsciente, por lo que podemos pensar que no tenemos control sobre el problema, pero lo cierto es que se puede trabajar sobre ello haciéndolo consciente. Identificando y localizando en tí mismo esas conductas, esas emociones y esos pensamientos dañinos, éstos comienzan a frenar e incluso a desaparecer. Practicar la introspección y el autoconocimiento es fundamental porque cómo voy a comprender/solucionar algo que ni conozco y peor aún, que ni siquiera sé que existe. La base de ese mecanismo de autodestrucción puede activarse por un trauma, una emoción enquistada, una creencia de mí mismo impuesta por los otros durante la infancia o incluso toda vida, el origen puede ser familiar, que yo haya heredado este patrón de mi familia….las constelaciones familiares, estudios genealógicos karmáticos, eneagrama, terapia psicológica, el yoga o la meditación,…son prácticas y conocimientos que pueden ayudarte en el camino.

La aceptación es clave para comenzar a romper con el patrón del autosabotaje. El trabajo de la motivación y la autoestima, comienza aceptándote cómo eres, con tus defectos y virtudes, con tu luz y tu oscuridad, porque todos tenemos ambas, no puedes «caer bien» a todo el mundo, hasta la persona que «cae bien a todos» será criticada, bien por decir lo que los demás quieren oír o bien se le achacará falta de personalidad. La base de todo es que tú te quieras, reconozcas/aceptes tus errores, tus aciertos y como dice Sadhguru, lo importante es que cuando estés contigo mismo estés en buena compañía. Aceptar lo que te rodea y que ciertos factores escapan a tu control, es otro paso. En el caso de las relaciones, cada persona lleva su propia lucha interna, al igual que tú. En el día a día, siempre existen contratiempos, imprevistos y dificultades que pueden aparecer, la aceptación del miedo a los cambios, al fracaso o a otros factores, supone ser consciente de lo que nos da miedo o inseguridad, identificarlo, localizarlo y comprenderlo. Muchos de nuestros objetivos, metas o sueños no se logran en un día o en un intento, con paciencia y perseverancia para seguir intentándolo evitamos la frustación y muchos bloqueos de nuestra mente.

El trabajo de conocerse a sí mismo no es fácil, es más, es muy difícil y duro. Reconocer tus defectos, tu oscuridad, comprenderla y aceptarla puede no gustarnos pero al llevar esa oscuridad a la luz todo cambia. Tú cambias, el filtro por el cual ves la realidad cambia y contigo lo que te rodea. El bienestar, el equilibrio, la armonía y la paz están en el camino.

Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida y tú le llamarás destino. C.G. Jung

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