“PERSONAS TÓXICAS” Y VAMPIROS ENERGÉTICOS

Casi todo el mundo a lo largo de su vida, se ha encontrado, ha convivido o se ha visto perjudicado por personas que por un motivo u otro afectan negativamente a los que les rodea. Desde la psicología se suele utilizar el término de “persona tóxica” para hacer referencia a estas personas cuya característica principal es la capacidad que demuestran para inhabilitar el crecimiento de aquellos a los que están más próximos además de afectar directa e indirectamente de una forma negativa.

La persona tóxica, se caracteriza, por norma general, por ser una persona poco empática y con patrones de personalidad egocéntrica. Suelen adoptar una postura narcisista, menospreciando ideas de los demás, absorben las conversaciones para ser el centro de atención, ya que necesitan de aprobación constante, atraen y generan todo tipo de conflictos culpando a los demás de lo negativo que ocurre. Suelen ser normalmente encantadores con aquellas personas que por un motivo o por otro puedan servirles de utilidad para sus fines, pero luego pueden menospreciarlas una vez logrado sus objetivos. También existe la persona tóxica pasiva que oculta este patrón de comportamiento egocéntrico e interesado bajo posturas victimistas con el fin de manipular, culpabilizar o chantajear emocionalmente.

Podemos encontrar personas de este tipo en cualquier ámbito de nuestra vida, dentro de la familia, en la pareja, entre tus amistades y en el trabajo.Cuando se trata de personas cercanas a nuestro entorno, familia, pareja, hijos, compañeros de trabajo, jefes etc. es tremendamente complicado evitar sus efectos nocivos. En cualquier caso estas personas influyen de forma negativa en nuestra persona tanto a un nivel emocional como energético.

Desde una perspectiva energética, a estas personas se les denomina comúnmente “vampiros energéticos”. Los vampiros energéticos tienen la habilidad consciente o inconscientemente de chuparnos la energía, al igual que los vampiros de las novelas chupan la sangre. De la misma forma que podemos encontrarnos con personas que te transmiten buena energía, sensaciones positivas y mejoran tu estado de ánimo, podemos encontrarnos con personas con las que ocurre todo lo contrario, es decir, te generan un estado de pesadez, ansiedad o estrés, además de agotamiento y fatiga como si te hubiesen vaciado de energía.Los vampiros energéticos de una forma u otra, se conectan con los demás para poder robar su energía y sentirse bien. Este robo de energía puede ser consciente o inconsciente, y normalmente, se trata de personas con carencias emocionales, afectivas, confusas, poco empáticas y con problemas a la hora de gestionar sus emociones y por ende sus acciones. Existe una diferencia entre los vampiros energéticos que viene dado por la diferencia de sus personalidades, donde podemos encontrar:

  • la personalidad crítica (la crítica no en un sentido constructivo sino en su sentido más negativo) cuyo objetivo es hacer sentir inferior a la otra persona para poder alimentar su ego.
  • La personalidad pesimista o derrotista, agotadora en el sentido de que no solo no es capaz de ver la realidad desde otra perspectiva sino que intenta arrastrar a los demás a tener esa visión desde el miedo, que llevado a un extremo se convierte en catastrofista, magnificando lo negativo dando lugar como consecuencias más graves una sensación de derrota e inevitabilidad, tristeza, ansiedad o depresión
  • La personalidad agresiva, la más fácil de detectar, ya que genera miedo y ansiedad a la hora de relacionarse con ellas debido a la reacción que pueden desencadenar tus palabras o acciones. Este tipo de personalidad engloba muchas herramientas con la intención de hacer daño, manipulación, gritos, sarcasmos, menosprecios, críticas, sobrepasan los límites constantemente y se muestran crueles sin ningún tipo de arrepentimiento.
  • La personalidad victimista, aquí podemos encontrar personas tremendamente egoístas para las cuales sus problemas son los únicos importantes, no escuchan a los demás ni son capaces de mostrar apoyo emocional debido a que sus quejas siempre estarán en un nivel superior al de los demás. También podemos encontrar aquellos que se sienten cómodos sientiéndose desvalidos, despertando lástima en los demás para seguir siendo el centro de atención, una demanda constante de tu tiempo y de tu espacio.

El problema energético de estas personas, es su incapacidad de conectarse por sí mismos con la fuente de energía por lo que buscan conectarse con otras personas a su alrededor a las que robar energía para sobrevivir. Se trata, por decirlo de alguna manera, de parásitos que buscan constantemente energía para mantenerse. Todos estamos interconectados energéticamente, el flujo de energía y el intercambio es constante entre las personas. Cuando dos personas de alta vibración se encuentran se da un feed-back energético en el cual se elevan la vibración mutuamente. Estas relaciones suelen ser reconfortantes, de alta calidad, llenas de luz y mágicas. En el caso contrario, una persona de baja vibración puede llegar a desestabilizarnos, debilitarnos y afectarnos seriamente (los casos más graves, es decir, aquellos en los que el vampiros energéticos, parasitan intencionada y conscientemente, pueden además atraer energías oscuras y de bajo astral). Pero no todos los casos, como hemos dicho, son intencionados, muchos vampiros energéticos no son conscientes de que lo son, pueden comportarse así por situaciones puntuales, por situaciones traumáticas vividas y responden de esta forma inestable.

Llegado a este punto para poder lidiar con este tipo de personas tenemos varias opciones: podemos optar por ceder en parte nuestra energía voluntariamente como una forma de ayudarla, aunque lo ideal sería ayudar a que pueda ser capaz de desarrollar sus propios mecanismos para conectar con la fuente. Otra opción, es huir o evitar, en el caso que se pueda, de estos vampiros profesionales y la última opción, protegerse de ellos, en el caso de que no se puedan evitar.

En cualquier caso debemos:

  1. Identificarlos: reconocer a esas personas, sea cual sea la relación que mantengamos con ellas.
  2. Tomar conciencia de que nos están robando la energía.
  3. Meditar: la meditación no sólo te conecta con la fuente de energía, también te conecta con tu centro de equilibrio. Te ayuda a traer al consciente lo inconsciente. Tomar conciencia del tipo de relaciones que mantienes, los motivos por los cuales mantienes esas relaciones, conectar con tus sentimientos, trabajar tu autocontrol, tus miedos etc.
  4. En el caso de no poder evitarla y tener que relacionarte obligatoriamente (porque pertenece a tu ámbito laboral, se trata de un familiar cercano…) puedes protegerte visualizando a esa persona aislada o en el caso de que no puedas aislarla, aislándote tú mismo visualizándote en una burbuja energética donde estás seguro y protegido.
  5. El conocimiento de técnicas de manejo de energías (Reiki, apertura de chakras, terapias energéticas…) para autorregular los flujo energéticos son muy beneficiosos.

La mejor forma en cualquier caso para tener una excelente energía es conseguir el equilibrio, vibrar en armonía y realizar todas aquellas actividades que nos produzcan bienestar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: